Siguiendo con el tema tratado en los párrafos iniciales de "Servicios Antigiénicos". Hay muchos de nosotros que pasamos la mayor parte de nuestro día en las calles de esta ciudad gris. Y de esta manera, uno no lo puede preveer todo. Es más, aún planeando y hasta el mas responsable organizador no puede escapar de los encantos de la gastronomía limeña, que hace muchos, muchos años invaden nuestras calles.
Quién se ha resistido a esos anticuchitos de carretilla y esquina con su papita, y su rocotito. Quien no ha salivado al ver los jugosos chicharrones y camotitos listos para entrar en un pan crocante. Empanadas, papitas rellenas, causitas, butifarras...
Y quien se ve más tentado por los dulces, también hay señor: picarones, suspiros, cremas volteadas, mazamorras y arroces con leche. Y no sólo tradicionales, podemos encontrar casi en cada esquina el pan con pollo, los churros, los helados, el chocolatito caliente, la emoliente, la canchita, la papita, el comotito, la chicha, el jugo de naranja. Pie de manzana en los transportes públicos, chocolates, caramelos, frunas, chicles, no hay cuando acabar, y es que Lima lo tiene todo.
Y la crítica de hoy, justamente esta abrazada con el "todo". Si pues, así como lo hay buenos tambien los hay malos y a veces hasta extraños.
Para ustedes que caminan por el centro, o por las calles de distritos antiguos han visto esa suerte de turrón hecha con unos palitos naranja fosforescente bañados en miel marrón oscura ? La ha probado ? La cachanga ? Esa galleta gigante y grasosa cubierta en miel que generalmente es disfrutada por las señoras provincianas ?
El verdadero churro español que mas parece un enrrollado de salchicha, las hamburguesitas de 1.50 soles planitas, acartonadas y de un fuerte color rojo (como de fantasía). Esa mixtura desagradable tanto en olor como en presentación llamado 7 colores (papa a la huancaína, ceviche, tallarín rojo y chanfainita: todo en un mismo plato). Yo creo que la creatividad peruana a veces, llega demasiado lejos.
Prosigamos entonces. Me encontraba caminando el otro día y un puesto de comida me llamó la atención. YUQUITAS se leía provocativamente; pero por más que busqué no encontré ni una yuquita, lo que hallé en su lugar era una especie de masa inflada y frita (como un picarón pero largo y sin hueco). Yuquitas arrebosadas, chicharrón de yuquitas, pensé. Pero no, no había yuquita por ningún lugar. Cuándo pregunte cándidamente al señór que atendía por el producto que estaba vendiendo, solo pude recibir un "yuquitas pues señor, que no ve?".
En realidad no las vi y tampoco las probé De igual manera me topé con unas bombitas, que eran unas esferas de masa frita, que para mi gran sorpresa, no tenía relleno alguno (para decir verdad esperé algo como una trufa rellena o un churro, en el peor de los casos, pero no.. no había mas que aire y grasa). E igual de bobo me acerqué y pregunte a la señora que eran las dichosas bombitas. "Bombitas pues, SON BOMBITAS".
Ese día comprendí que hay un universo culinario de callejero que aún me falta descubrir. Además de estas sorpresas, quisiera también comentar acerca de cualquier producto embolsado "a mano" en la calle. Porfavor, sigan mi consejo y NO COMPREN.
Productos como habitas, pasitas, mani (salado, sancochado y confitado), fruna, gomitas, canchita, perdigones, y a veces (he visto, créanme) tuna pelada o huevos de codorniz sancochados (7 por un sol... por Diossss) con su rocotito más. Cualquier cosa que venga en bolsa no sellada es sumamente antihigiénico. Nunca han visto como están las paisanitas soplando las bolsas para abrirlas y llenarlas de mágicos productos "golosinarios"? No ?... Yo si.
Yo como en la calle y estoy orgulloso de hacerlo. Por suerte siempre podré tener mi paraíso utópico de panes con chicharron, chicha morada, butifarras, chocolatito caliente, churros y empanadas a la vuelta de la esquina. En otros terrenos más heavy, no me meto.
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