sábado, 8 de agosto de 2009

Cooltura Alcoholica

Me encanta tomar. Y debo reconocer que me encanta comer tambien. Y siempre relaciono cada pequeño momento del dia con un trago. Si estoy con resaca, en la mañana, quiero una chela. Y quiero un ceviche tambien. No importa el orden, si me como el ceviche, voy a pedir una chela (de todas maneras) y si me tomo la chela, me arrastro al mercadito que esta en la Av. La Marina con la Av. Brasil donde hacen un ceviche...

Si llega el almuerzo, un dia de verano o invierno, en realidad no interesa, se me hace agua la boca por un pisco sour (pero 3-1-1 con ocucaje negro o queirolo quebranta, porfavor). Tambien se puede chelear en el almuerzo, sobretodo si hay frutos frescos del mar, o seguir con mas pisco sours.

Si el almuerzo mas bien fue medio argentino, o italiano (es decir, parrilla grossa o la abundante pasta) no hay vino tinto que no caiga bien. Pero eso si, y justo a modo de critica, que es de lo que trata este blog, no me traigan mas que un buen tinto seco. No me interesa el precio, si costo 25 soles o 180 soles, si es chileno, argentino, europeo, californiano, australiano o sudafricano. Lo unico que si es importante es que no sea de aquellos vinitos dulces que (conozco gente) encantan.

"Tengo un vinito de higo para el almuercito", no gracias. Y el chardonnay heladito que solo me provoca en alguna acalorada tarde de verano.

Despues del almuerzo se puede seguir libando (verdad que si?) Hay veces que estamos celebrando un cumpleaños o el 40 aniversario de la llegada a la luna y ya comenzamos con la cocteleria de avanzada (whiskys, rones, vodkas, etc). Y el postrecito y el bailecito y ya se nos cayo la noche y nos encontramos abriendo una botella que en nuestra vida habiamos visto pero se veia importante.

Si no estamos celebrando nada disfruto tambien de una buena copa de vino tinto en la tarde, frente a la computadora. Si se trata de una cena, sigo con el vino (amo el vino, como se habran dado cuenta). Hay veces que se dan ciertas excepciones y una tardecita con unos amigos, hace su aparicion esta cremita de whisky tan conocida por nosotros como Baileys. Y si, con hielitos me puedo tomar tres botellas (en realidad si lo hice un par de veces). O un Cognac (cuando trabajaba en un restaurante español, aprendi a quererlo).

O Espumante; y aqui si es importante aclarar que el precio es sumamente importante. Me gustan secos, aunque tuve cierto aprecio cuando era adolescente por el Asti italiano, medio dulzon con aromas a frutas nobles. Ahora me gusta seco y definitivamente frio, muy frio.

Todo muy rico, todo muy fino. Acabar un almuerzo con mentita frappe, o sambucca (o el anis arequipeño, con mosca por favor). Lo cual nos lleva a las cartas de cocteles clasicos de un bar de noche... solo o con amigos.

Lo que nunca entendere es porque la gente mezcla (yo lo he hecho infinidad de veces y me incluyo obviamente en "la gente"). Y por eso dejo como legado escrito y testificado las causas de muerte mas comunes en lo que a bebidas alcoholicas se refiere:

1. Ron con Chela ("muerte de barrio").
2. Vino Tinto con Vino Blanco ("matrimonio suicida").
3. Pisco Sours de frutas variadas, maracuya y de ahi granadilla y de ahi el normal ("chica nice que vomita en el baño").
4. Espumante con cualquier cosa, no se debe mezclar con nada ("Felish Ano Muevo").
5. Sangria, siempre fatidica ("Purple rain... purple rain").
6. Piña Colada con cualquier cosa ("Enseñando la teta en la piscina"). Tambien se aplica a cualquier coctel con leche, ruso blanco, alexander, etc.

Espero, ahora si, me hagan caso.

No hay comentarios: